Ayer estuvimos en Kapital (discoteca de Madrid), un mal lugar para mantenerse firme en nuestra forma de vida, ya que el género femenino predomina de forma importante y ádemas van con unas prendas de quitar el hipo. No obstante nos mantuvimos firmes en nuestro propósito de continuar en el estado virtuoso de la soltería aunque ganas no faltaban de salir del de él, pero ¿por qué tener un pez si puedes tener un acuario? (lo mismo pueden aplicar ellas).

Pues gran noche, baile, risas y buen rollito. Conseguimos reclutar incluso a varias chicas en nuestra filosofía de la soltería con las cuales hemos quedado hoy para seguir hablando sobre esto. Así que como veis aceptamos a toda persona dispuesta a ser soltera y contenta.

Volviendo para casa estuvimos hablando de que hacer esta Semana Santa, playa o montaña, rural o cosmopolita, fiesta o relax, y así llegamos a pensar que por qué buscamos estados antagónicos siempre: casado o soltero, vivo o muerto, triste o alegre, blanco o negro, siempre nos ponemos en uno de los dos extremos, y el caso es que para todo siempre hay una posición intermedia y si hiciésemos caso a la frase "in medio virtus" (la virtud es el medio) deberíamos de estar medio muertos (o medio vivos, es decir en coma), ver las cosas grises, ni triste ni alegre (estoico), pero llegados al caso de soltero o casado el termino medio es el de tener novia, y en este caso no vemos muy claro el "in medio virtus", ya que en este caso eres como el perro el hortelano, ni comes ni dejas comer. Y puede darse el caso que llegues a los treinta y pico y la otra persona quiera casarse y tú no, y haber quién es el guapo que le busca marido/esposa con treinta y pico (es posible pero cada vez más díficil). Y lo más importante tienes las desventajas de no estar casado y las de estar soltero, así que en este caso "in medio virtus" falla.

Pero bueno al final elegimos playa en algún pueblo del norte con grandes discotecas y hoteles con spa.